Siempre sabremos reconocernos

Durante el tiempo en que estuvimos separados, mi mesa de trabajo estuvo gobernada por una fotografía de M. de niña sosteniendo una flor. En el reverso del marco, garabateadas en los instantes previos a nuestra despedida, dejó escrita una dedicatoria: Siempre sabremos reconocernos. Siempre sabremos quiénes somos en realidad. Semanas antes, yo había tenido una…